Conoce Nuestro Legado

La Abadía de Santa María de Retuerta fue fundada a finales del siglo XII, a orillas del río Duero (en el término municipal de Sardón de Duero), y ha permanecido como testigo dentro de los límites de la finca Retuerta. Se trata de una de las obras más importantes del románico en la provincia de Valladolid.  Su fundación data del año 1146 por parte de Sancho Ansúrez, primer abad y descendiente del Conde Pedro Ansúrez, fundador a su vez de la villa de Valladolid.

Fue la Orden Premostratense, en la que Sancho Ansúrez estaba ordenado como canónigo, la encargada de establecerse en Retuerta, constituyéndose como casa–madre de la orden en España.

Desde sus orígenes, el monasterio de Santa María de Retuerta contó con el apoyo de la monarquía, pontífices y particulares, y es en este monasterio donde se celebraron los Capítulos Generales de la orden. Además, a partir del siglo XVII se convierte en Noviciado General de la orden en España.

Los diversos documentos encontrados colocan a estas tierras como una explotación antiquísima y con gran arraigo y tradición en el cultivo de la vid, alrededor de la Abadía Santa María de Retuerta. Todo ello refuerza el gran potencial turístico de la zona al combinarse el interés cultural de los grandes edificios históricos con el atractivo de los vinos de calidad.

La Desamortización de Mendizábal en 1835 determinaría la expulsión de los monjes del monasterio. Pasó entonces a manos del Estado, quien lo cedió a diferentes empresas y particulares hasta que en 1988 la finca pasó a ser propiedad del Grupo Novartis, que con todo su empeño ha retomado exitosamente su ancestral actividad vitivinícola, ahora a través de la Bodega Abadía Retuerta, y hoy Abadia Retuerta Le Domaine.

Consta de estilos arquitectónicos muy diferenciados: tardorrománico y gótico con elementos de los siglos XVI, XVII y XVIII.  Si el patrimonio se ha salvado en muchos lugares gracias a iniciativas eclesiásticas y a la administración, en algunos casos como el del Monasterio de Retuerta ha sido la iniciativa privada empresarial la que ha sabido poner en valor el patrimonio histórico, salvando a este importante monumento de la destrucción que padecieron otros muchos.

Disperso está su patrimonio escultórico o pictórico aunque no perdido, pues hoy se pueden admirar en otros emplazamientos.

La fachada muestra una ampliación de la loggia sur del claustro, que es la Hospedería. Por encima la espadaña – campanario se sitúa junto a la cabecera de la iglesia. Data de los años 1655-1656.

La iglesia, que tiene función de apostolado (espadaña), conserva una planta irregular. Destaca el cabecero de estilo románico frente a partes construidas en etapas posteriores, que  se ubican en el gótico septentrional. También  merecen una  reseña individual el claustro, la sala capitular y el refectorio.

El claustro situado en lado sur de la iglesia articula las dependencias donde encontramos el refectorio, ubicado de forma paralela a la panda del claustro, y no perpendicular como en los monasterios cistercienses.

Alrededor se articulan dependencias de uso común:

  • Cueva de los monjes, en un espacio semisubterráneo cubierto con falsa bóveda.
  • Refectorio: paralelo a la crujía del claustro, ocupa toda la longitud de ésta. Una pintura con una escena de La Última Cena preside la estancia, hoy destinada a ubicar el restaurante con una Estrella Michelín, Refectorio.
  • Sala capitular: desde el claustro se ve destacada esta sala, que es una de las más antiguas del monasterio. Perímetro recorrido por un banco de piedra, donde los monjes de la congregación se sentarían a escuchar la lectura del capítulo
  • Sacristía: fue modificada también hacia mediados del s.  XVII.
  • Iglesia: comenzada en la segunda mitad del s.XII no ha sido terminada
  • Hospedería: como prolongación de la panda sur y que hoy hace de fachada se construye en último tercio s. XVII. Queda unido al claustro a través de una escalera monumental de tres tiros.

Galería de Imágenes

 

De Santa María Retuerta a LeDomaine