Se acerca mucho a la terraza perfecta que esperas descubrir este verano. Calicata Terroir Bar es un espacio de relax, al aire libre, situado en plena naturaleza y en el que disfrutar de una gastronomía de proximidad, sencilla, pero con el toque sofisticado que Marc Segarra sabe imprimir a sus platos, y acompañada de los vinos de Abadía Retuerta y de otras bodegas amigas.

 

Calicata es un lugar realmente especial. Una prolongación de la bodega hacia la naturaleza entendida en su sentido más amplio. No solo permite disfrutar del entorno de pinares tan característico de Abadía Retuerta, sino que crea la atmósfera perfecta para apreciar la esencia de los vinos y los platos.

 

 

 

La conceptualización de Calicata ha contado con el asesoramiento del gabinete gastronómico Ansón&Bonet y su diseño con el estudio Sierra de la Higuera. Un diseño en tonos verdes y ocres, creados a partir de los materiales más básicos que nos regala la naturaleza: el barro, la madera o el corcho.

 

En los platos se escribe cercanía con mayúsculas. El chef Marc Segarra ha buscado propuestas ligeras basadas en productos de temporada que proceden del huerto orgánico de los monjes y de proveedores locales. Destacan la crema fría de la huerta con sardina ahumada que cambia en función de la verdura del día, el cocido frío con un escabeche de perdiz roja de Finca Santa Rosalía, uno de los proveedores locales estrella, o los guiños castellanos en platos tan populares como el hummus trabajado con garbanzo pedrosillano. Los piñones de la finca están presentes en la ensalada de lascas de bacalao con pimiento rojos y el pan candeal lo sirve a diario la panadería Alcázar desde el cercano municipio de Tudela de Duero.

 

 

Es una magnífica selección de platos fríos muy acorde con la temporalidad de la terraza, pensada para funcionar de abril a octubre, y en la que también se han cuidado mucho los postres. Se puede elegir entre el helado artesano de torrija, el hojaldre de manzana del Bierzo y las peras especiadas al vino cocinadas con Selección Especial.

 

 

Un bar terruñista

El terroir, esa mágica combinación de suelo, clima, variedades de uva e intervención humana que explica que unos vinos sean diferentes de otros, está en la esencia de Calicata, empezando por su propio nombre. Una calicata es una excavación de cierta profundidad que permite explorar el terreno, conocer sus distintos horizontes y la composición y textura de los suelos.

 

Con el pensamiento claro de que un terroir bar debía ofrecer cosas diferentes, la oferta estrella de su parte líquida son los juegos de dos medias copas que permiten comparar distintas elaboraciones y entender cómo el clima, las variedades o la tierra contribuyen a dar su carácter y personalidad al vino. En ellos Abadía Retuerta se mide con referencias de otras bodegas españolas y extranjeras. Algunos ejemplos: el blanco Le Domaine con Belondrade y Lurton de Rueda; el syrah Pago Garduña con el Bin 28 Kalimna australiano de Penfolds o el Selección Especial con el popular vecino de Tudela de Duero, Mauro. También hay propuestas más exóticas de la serie Winemaker’s Collection en las que nuestra touriga del Duero se mide con el tinto Cabriolet de Susana Esteban y la garnacha con un Les Crestes elaborado por Mas Doix en las pizarrosas laderas del Priorat.

 

 

Otros alicientes importantes: todas las botellas de la tienda están disponibles en Calicata y toda la gama de Abadía Retuerta se sirve por copas, incluido el escaso Petit Verdot o añadas históricas. El aperitivo, por cierto, está asegurado con una buena selección de espumosos y jereces. Todo en Calicata está pensado hasta el último detalle para seducir a los amantes del vino y la gastronomía. No os podéis perder esta experiencia única.

 

 

Los cócteles con guiños al vino del Pool Bar
Cenas del restaurante Vinoteca en el jardín del claustro