En muchas regiones españolas la recogida de la uva ya ha comenzado, pero el clima continental del Duero retendrá la nuestra hasta finales de septiembre. Si no tenéis planes para esas fechas, os recomendamos una experiencia única para disfrutar en familia o con amigos.

En pocas ocasiones a lo largo del año se concentra semejante cantidad de alicientes en torno a una viña como cuando llega la época de la vendimia.

El primero es la temperatura: ya no tenemos los calores extremos del verano y se disfruta (y aguanta) mucho más al aire libre. El segundo es el paisaje: las viñas están aún cubiertas de vegetación, pero la entrada del otoño empieza a introducir matices en la paleta de los verdes. La tempranillo es famosa por el color rojizo que van adquiriendo sus hojas durante esta estación.

Y el tercero y más importante: la actividad febril que se vive en la viña y la bodega. Ahí están las cuadrillas de vendimiadores perfectamente organizadas que van recogiendo metódicamente los racimos, hilera a hilera; las idas y venidas de pequeños tractores cargando y descargando cajas de vendimia; y un equipo súper atento en la mesa de selección para que no pase ninguna uva que no tenga las condiciones requeridas…

Abadía Retuerta da a los aficionados la oportunidad de formar parte de este momento tan especial, haciéndoles vivir una vendimia tradicional en sus viñedos del Duero.

Recogida, pisado y cata

Para convertirse en vendimiador por un día, hay que llegar con ropa cómoda y mucho ánimo. Nosotros os facilitamos todo el material de  campo necesario. Os llevaremos a uno de nuestros viñedos (uno cuyas uvas estén en el momento óptimo de maduración el día de vuestra visita) y os enseñaremos todos los secretos para cortar la uva como un experto. Os asignaremos un número de cepas y tendréis que ir depositando los racimos con cuidado en nuestras cajas de vendimia que jamás debéis llenar hasta arriba porque conviene dejar el espacio necesario para poder apilarlas sin dañar la uva.

La segunda parte es habitualmente la más divertida para nuestros visitantes. Ha llegado la hora de volcar el fruto de vuestro trabajo en una prensa o en un lagar y pisar a la manera tradicional. La sensación táctil de romper los granos con los pies es una experiencia que todo el mundo recuerda con especial intensidad.

También podréis probar los mostos que con tanto esfuerzo habéis extraído de la pisada. Quien lo hace por primera vez siempre se sorprende de su dulzor extremo. Pero es que, durante la fermentación, las levaduras transforman todo ese azúcar en alcohol.

Por último, llega el momento de dar un salto en el tiempo para disfrutar de una Abadía Retuerta Selección Especial ya perfectamente criado y pulido junto a un necesario tentempié después del duro trabajo realizado.

Os esperamos para vendimiar en Abadía Retuerta. El único requisito es que debéis ser un mínimo de ocho personas. Montad vuestro grupo de familia y amigos y solicitad la experiencia en nuestra web.

 

 

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