Secretos de vendimia

11/10/2017

Por muy moderna y tecnológica que resulten nuestras instalaciones, en Abadía Retuerta nos gusta conservar muchas prácticas tradicionales. Julio Sierra, nuestro encargado de bodega, nos cuenta en este vídeo la interesante utilidad que le damos a los sarmientos de vid.

¿Quién no ha probado las famosas chuletillas de cordero al sarmiento con las que se agasajan a muchos visitantes que llegan a la Ribera del Duero? Además de ser un producto natural de la tierra, la madera de vid aporta un toque único a esta preparación tan típica de la zona.

Pero los sarmientos tienen muchos otros usos en bodega. Ya hemos contado en este blog, por ejemplo, cómo trituramos la madera de poda para integrarla en el suelo como abono. Sin embargo, la primera tarea a la que destinamos los sarmientos de vid tiene lugar bastante antes, durante la vendimia. De hecho, cualquiera que visite Abadía Retuerta en estas fechas tendrá la oportunidad de comprobarlo.

Como cuenta nuestro encargado de bodega Julio Sierra, cortamos los sarmientos ya rojizos (o “agostados”) tras haber recogido la vendimia y hacemos pequeños haces de palos que introducimos en nuestros depósitos para que, una vez terminada la fermentación, actúen de filtros naturales a la hora de extraer el vino del depósito y de separarlo de las pieles u hollejos.

Por supuesto que, una vez concluida la operación, estos sarmientos impregnados de vino siguen siendo válidos para asar unas chuletillas. Las sinergias en este caso no pueden ser más completas: el producto gastronómico por excelencia de Castilla armonizado magistralmente con el vino de la última cosecha.