Experiencias que miran al futuro

01/02/2018

En Abadía Retuerta nos gusta experimentar y saber cuáles son los límites de nuestra finca,  tanto en cuanto a variedades como a elaboraciones. Por eso cada año nuestro enólogo Ángel Anocíbar elabora una serie de vinos a los que llamamos “experiencias” y que rara vez llegan a la copa del consumidor.

Aunque no lo parezca, el mundo del vino es tremendamente dinámico y nos obliga a pensar siempre en el futuro. Para mantener la calidad de nuestros vinos y la filosofía del proyecto de Abadía Retuerta estamos obligados a plantearnos el máximo de variables y posibilidades de trabajo.

Bienvenidos al backstage de Abadía Retuerta 

Esta línea de investigación nació en 1998 y en algún caso, como con nuestro muy especial y escaso PV (Petit Verdot), se tradujo en una etiqueta con voz propia que acabó incorporándose a la gama de vinos de la bodega.

Sin embargo, la mayoría de experiencias que realizamos puertas adentro no llegan a ver la luz o, como mucho, pueden llegar a formar parte de la serie Winemakers’ Collection (WMC) como ha ocurrido con muchas de nuestras vinificaciones de variedades ajenas a la zona del Duero: gewürztraminer, sangiovese, nebbiolo, graciano o touriga nacional.

Colección privada

Pero hay además una extensa lista de rarezas que incluye nuestra particular versión de un vino de hielo, un oporto, un maceración carbónica de uvas blancas o un vino dulce de misa que, ése sí, acabó en manos del párroco de Sardón de Duero.

Variedades, levaduras, elaboraciones

¿Qué tiene ahora mismo entre manos Ángel Anocíbar? La investigación de variedades de uva sigue siendo una de nuestras prioridades. Desde que acometimos la zonificación de la finca en 1996 para definir 54 parcelas o pagos, se han arrancado algunas parcelas que no alcanzaban nuestros estándares de calidad y/o tipicidad y se han plantado variedades mejor adaptadas que tienen muy en cuenta el contexto de cambio climático en el que nos encontramos. Cada año vinificamos, envejecemos y embotellamos por separado aquellas variedades que queremos estudiar con mayor detenimiento.

Desde 1998 experimentamos regularmente con variedades de uva, técnicas de elaboración y levaduras

Otra línea importante de trabajo tiene que ver con lo que llamamos la microbiología del terruño. Aunque seleccionamos nuestra propia levadura en 1997, nos gusta saber qué perfil pueden tener nuestros vinos sin ningún tipo de intervención. Por eso, siempre fermentamos de forma totalmente espontánea la primera uva que entra en bodega en cada nueva vendimia. Así podemos entender la flora “salvaje” de cada añada. Ahora, con la moda de los vinos naturales, hemos decidido criar el vino durante dos años y embotellarlo para incorporarlo a la gama Winemakers’ Collection como WMC Natural Tempranillo 2014.

Vino natural 2014

El tercer y último capítulo se centra en probar distintas técnicas de elaboración. Aquí entran la mayoría de rarezas que hemos mencionado más arriba junto con vendimias particularmente tempranas y tardías, fermentaciones con raspón o racimos enteros tan en boga en la actualidad y maceraciones de distinta duración.

Este año además se han elaborado tres tempranillos de distintos suelos para poder estudiar de forma muy específica qué variables aportan a nuestra variedad de uva principal. El equipo técnico de Abadía Retuerta nunca deja de idear nuevas posibilidades.