Es tiempo de bodas

07/06/2018

Nada nos gusta más que ayudar a parejas de todo el mundo a darse el “sí quiero” en nuestra bella abadía y poner todos nuestros atractivos (alojamiento exclusivo, alta restauración, tintos de referencia del Duero, salud y belleza en el spa) al servicio de una celebración inolvidable.

Cristina Garicano, Groups Manager de Abadía Retuerta LeDomaine, es una experta conseguidora de sueños. Siempre recuerda a la pareja alemana que pidió una decoración bávara en mitad del viñedo para la fiesta previa a su boda. «Todo en azul y blanco, con muchas velas sobre las mesas y alrededor de la encina en las inmediaciones del Jardín Museo en pleno mar de viñedos».

Novios en los pasillos del Claustro - Patricia Grande
Novios en el Claustro de la abadía del Siglo XII | Foto: Patricia Grande

«También nos han pedido sobrevolar la Ribera del Duero en helicóptero o una cena romántica para dos en el Salón Chimenea con concierto privado de piano», explica.

Darse el «sí quiero» entre viñas

La propuesta básica para celebrar una boda de ensueño en Abadía Retuerta LeDomaine incluye la reserva de las 30 habitaciones del hotel, un cóctel de bienvenida y un menú maridado con los vinos de la bodega. Pero a partir de ahí, se puede dejar volar la imaginación, sacar el máximo partido de los bellos espacios de la abadía y personalizar la celebración a gusto de los novios.

Según la experiencia de Cristina Garicano, «muchos novios buscan una bodega para casarse porque quieren darse el sí quiero rodeados de viñedos y en plena naturaleza». Pero además Abadía Retuerta aporta «un entorno único, con historia, privacidad y un servicio exclusivo que se beneficia de la cercanía de Madrid a la hora de gestionar los traslados».

Para Cristina Garicano, las ceremonias civiles en el jardín frente al ábside mayor de la iglesia que data de 1146 son, probablemente, las más espectaculares porque se respira toda la energía que desprende el lugar. Son siglos de historia en un paisaje de vino.

El irresistible atractivo del spa

Los servicios del spa brillan especialmente en los días previos a la celebración. Entre los más demandados están los tratamientos en pareja en la Spa Suite de 80 metros cuadrados. Es el lugar perfecto para relajarse, ya sea gracias a la bañera de hidromasaje, la sauna finlandesa o el baño de vapor. Muchas novias optan también por disfrutar de una master class de belleza con familiares y amigas.

La petición más original que ha recibido Catia Fonseca, directora del spa, fue organizar una divertida sesión fotográfica previa a la boda para el novio, el padrino y los amigos más cercanos. Por no faltar, no faltó ni el barbero. Es un tópico pensar que la novia es la única que se desvive por estar radiante el día de su boda.

Toda una abadía para disfrutar

La singularidad y diversidad de los espacios, tanto de la abadía como de su entorno, es una de las grandes bazas de Abadía Retuerta, ya que permite personalizar al máximo la ceremonia y ofrecer escenarios diferentes para los distintos momentos de la celebración.

El Jardín del Claustro, su patio interior y la propia iglesia son lugares únicos en los que llevar a cabo el banquete. La combinación de zonas interiores y exteriores es otro de los puntos fuertes de LeDomaine.

Jardín del Claustro preparado para una boda
El Jardín del Claustro preparado para una boda | Foto: Momenta Bodas
Detalles de bodas - Momenta Bodas
Detalles decorativos de bodas | Foto: Momenta Bodas

Con su flamante estrella Michelin, la gastronomía corre a cargo del joven chef Marc Segarra, quien combina los productos locales con el punto de sofisticación que se busca en una celebración de este tipo. Si pensamos en los vinos, más allá de la calidad reconocida en las etiquetas de Abadía Retuerta, el hecho de que sean servidos directamente de bodega aseguran su perfecta conservación y un servicio óptimo.

Todos los caminos de la boda perfecta conducen a Abadía Retuerta LeDomaine.