La exclusiva firma francesa ha llevado a cabo una conexión única entre los paisajes y espacios de Abadía Retuerta Le Domaine, los vinos que aquí se elaboran y algunos de sus míticos perfumes.

Nunca habíamos experimentado un viaje tan mágico a Abadía Retuerta Le Domaine como el que propuso la marca Serge Lutens a un grupo de afortunados clientes y amigos en nuestra sede madrileña de The Craft. Fue un viaje mental con cuatro momentos bien definidos, cada uno de ellos lleno de aromas evocadores, texturas y sensaciones. Al fin y al cabo, el olfato es el sentido más ligado a las emociones y a la memoria.

 

 

El camino de entrada: Gris Clair y Pago Valdebellón

Un camino de lavanda da la bienvenida a quienes llegan a la abadía “prometiendo emociones y sensaciones de apertura a un mundo único y singular”. Esa expectación destila la misma frescura y ligereza que los aromas del perfume Gris Clair (lana, lavanda seca, romero y haba tonka) y se hermana con la tipicidad aromática de la cabernet sauvignon de Pago de Valdebellón: la grosella rodeada de pinares y de las hierbas aromáticas del bosque.

Recorriendo el viñedo: La Fille de Berlin y Pago Garduña

Son los rosales de rosas rojas que protegen el viñedo de Garduña los que inspiran un recorrido entre vides y una conexión con La Fille de Berlin, el perfume que representa a una mujer bella, pero de carácter fuerte (espinoso) y explosivo que se expresa con evocaciones florales de rosas, pimienta negra y pimienta rosa. Son claves aromáticas que coinciden la expresión de la syrah de Pago Garduña. Una pareja perfecta a ojos de la marca de perfumes Serge Lutens.

En la intimidad de la iglesia: La Religieuse y Pago Negralada

La profundidad espiritual de Abadía Retuerta está oculta en su claustro y en su iglesia de líneas sencillas. El aroma propio de este lugar, el incienso, es la base sobre la que la firma Serge Lutens creó La Religieuse, su perfume más espiritual que encarna la pureza. El compañero lógico en la copa es Pago Negralada, la tempranillo histórica del Duero con su fruta roja, sus balsámicos de regaliz y sus notas de eucalipto.

 

 

El descanso en la hospedería: L’eau y Le Domaine

El final del día invita al reposo y a la reflexión entre sábanas blancas recién planchadas “para despertar a la luz envueltos en limpieza”. Para la casa Serge Lutiens, L’eau es el antiperfume porque evoca a la vez la sensación de limpieza y la pureza del agua. El vino que encaja de manera natural con estas sensaciones es el blanco Le Domaine por sus toques vibrantes de fruta verde y cítricos, y su acidez fresca y elegante.

 

Cuatro aspectos que debes saber sobre el vino de la mano de la Academia del Terruño
Muy buenas puntuaciones para nuestros vinos en 2019