El verano y Le Domaine 2017 llegan de la mano

21/06/2018

No hay mejor día para presentar la nueva añada de Abadía Retuerta Le Domaine. Comienza el verano en el calendario y también se nota en la calle con temperaturas mucho más cálidas y agradables. Motivos de sobra para celebrar.

Quizás algunos afortunados estén ya de vacaciones. Para los que tengan que esperar, siempre es posible crear un momento de relax y diversión en torno a un vino especial.

Abadía Retuerta Le Domaine es la etiqueta más singular de la bodega. No sólo porque es el único blanco de la gama sino porque, como os contamos hace unos meses, tiene una divertida historia detrás. Surgió como fruto de una equivocación (las mejores cosas de la vida llegan de las maneras más extrañas) y además escapa de clichés y categorías gracias a su original composición varietal que da la vuelta al planteamiento de muchos blancos de Rueda.

Blando LeDomaine 2017

Aquí manda una sauvignon blanc con mucho relieve que copa hasta el 80% del ensamblaje, mientras que la verdejo desempeña un refrescante papel coral y aún hay sitio para un pequeño toque de godello que acaba de redondear el paladar.

LeDomaine no es para nada el típico blanco fresquito. Se busca un vino serio, con cierta estructura y complejidad que pueda acompañar muchos momentos y situaciones en la mesa, incluida la de sustituir al tinto en esos meses de calor en los que el vino se disfruta más a baja temperatura.

Una añada sorprendentemente fresca

Ya hemos hablado en el blog de lo complicada que fue la cosecha 2017 en la zona del Duero. Tanto por la severa helada de finales de abril, como por el caluroso verano que culminó en la cosecha más temprana de la que se tiene noticia. Sin embargo, las uvas blancas se comportaron muy bien y al final retuvieron mucho más frescor del esperado.

Pago LeDomaine-Parcela LaRaya

Hay muy buena acidez en el vino, lo que prolonga los sabores y da un paladar con mayor recorrido y longitud. En nariz se combinan las notas de fruta blanca y cítrica con los finos toques ahumados de su crianza en barrica.

LeDomaine se bebe muy bien ya, aunque nunca está de más recordar que quien tenga capacidad de almacenamiento puede divertirse guardando algunas botellas para abrirlas dentro de uno, dos, tres o incluso cuatro años; todo depende del grado de desarrollo y complejidad que se esté buscando en un vino blanco.