Esta Semana Santa va a ser muy diferente a lo que estamos acostumbrados. Confinados en nuestros hogares dentro de la nueva rutina a que nos obliga la crisis actual, a menudo nos cuesta distinguir en qué día vivimos. Por eso, nada mejor que las recetas clásicas de estas fechas para devolvernos a la realidad y disfrutar con quienes tenemos cerca.

Entre todas las recetas típicas de la Semana Santa, los buñuelos constituyen una de las propuestas más populares y fáciles de tomar. Además, permiten numerosas variaciones al poder jugar con diferentes tipos de relleno.

Parece que su origen podría estar en los “puñuelos”, una especie de bolas que los romanos amasaban con los puños, o, como ocurre con numerosas preparaciones dulces, en los árabes. Por lo visto, en el reino de Granada eran muy populares los buñuelos de agua miel, que se freían en aceite y luego se bañaban en miel hirviendo.

Al igual que otros dulces que se consumen en estas fechas, como las torrijas o los pestiños, tenían su razón de ser en la necesidad de contar con un aporte calórico extra durante el período de ayuno y abstinencia que representaba la cuaresma.

La propuesta de nuestro chef con una estrella Michelín Marc Segarra son unos buñuelos de viento rellenos de crema pastelera. A continuación, encontraréis toda la información para que los podáis elaborar en casa estos días.

La consigna que nos da Marc Segarra antes de empezar es la de evitar los grumos, tanto en la masa como en la crema, aunque en este último caso siempre se puede arreglar pasando la crema por un chino fino o directamente en la batidora.

 

 

BUÑUELOS DE VIENTO

Para la pasta choux:

Ingredientes:

  • 125 gr harina
  • 125 gr agua
  • 100 gr mantequilla
  • 4 huevos

Elaboración:

Poner en un cazo el agua junto con la mantequilla y una pizca de sal, y llevar a ebullición. Añadir la harina de golpe para escaldar y compensar el gluten. Seguidamente, remover bien hasta conseguir que la masa pierda humedad y se despegue de las paredes. Fuera del fuego, añadir los huevos uno a uno e ir removiendo hasta que la masa quede bien homogénea. Una vez esté lista, meterla en una manga pastelera.

Segarra recalca la importancia de trabajar bien la masa y sobre todo de añadir las yemas fuera del fuego (“en caso contrario se coagularían y no saldría la masa”) y una a una.

 

Para la crema pastelera:

Ingredientes:

  • 500 gr leche
  • 50 gr harina de trigo y 40 gr harina de maíz
  • 90 gr azúcar
  • 2 huevos
  • Cáscara de limón
  • 1 vaina de vainilla (opcional)

Preparación:

Abrir la vaina de vainilla para sacar las semillas. En un cazo verter la leche con la piel de limón y la vainilla. Cuando empiece a hervir, apagar el fuego y dejarlo infusionar durante cinco minutos. Pasado este tiempo, colarlo y echarlo en otra olla para añadir y disolver el azúcar. A continuación, agregar los huevos y la harina, y remover bien a fuego medio hasta que espese. Pasar la mezcla a una manga pastelera y dejarla reposar en el frigorífico.

 

Acabado y presentación:

Poner en un cazo 400 ml de aceite de girasol y calentar a 180ºC. Una vez haya cogido temperatura, verter la masa choux sobre el aceite. Se pueden hacer pequeñas bolitas del diámetro de una moneda de dos euros con la mano y echar con mucho cuidado en el aceite o, más fácil aún, ir cortando pequeños trocitos de masa directamente de la manga con unas tijeras. Sacar los buñuelos y colocarlos sobre papel absorbente. Dejarlos reposar para después rellenarlos con la crema pastelera. Normalmente la boquilla de la manga pastelera servirá para introducir la crema; si no, se puede hacer una pequeña incisión con las tijeras.

Para terminar, pasar los buñuelos por azúcar de forma similar a como haríamos con unas croquetas por pan rallado.

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