Así es el ritual de nuestro spa

13/04/2018

Además de su conexión única con el vino, el spa Santuario Le Domaine se distingue por su atención al detalle y la presencia de elementos holísticos heredados de otras culturas en todos sus tratamientos: chakras, cristales y diapasón. Esto es lo que experimentarás cuando vengas a visitarnos.

spa sommelier

Para Catia Fonseca, directora del spa Santuario Le Domaine, «lo holístico es lo que va más allá de lo físico; todo aquello que busca equilibrar el cuerpo y la mente». Lo que en otras culturas se ha utilizado como elemento de cura, en el spa se emplea para alcanzar una relajación física, emocional y espiritual.

«Los chakras, los cristales y el diapasón se introdujeron en 2016 y nos permiten ser diferentes», puntualiza Catia. «Lo más habitual es que se trabaje la energía únicamente a través de rituales holísticos y que los tratamientos se realicen de forma independiente, pero en Abadía Retuerta nos distinguimos por la mezcla de diferentes técnicas. La oferta que hemos desarrollado es única y se apoya en tres ideas centrales: una recomendación adecuada, una oferta personalizada y la satisfacción del cliente».

elección de un cristal

Probablemente, lo que más sorprende a los huéspedes es la forma de comenzar el ritual con una cata y el hecho de que la elección de un vino se vincule al tratamiento posterior.

Los seis momentos que conducen al bienestar

Una vez en cabina, la experiencia se desarrolla armónicamente a través de los siguientes pasos:

  1. Ritual de pies. Es la primera toma de contacto con nuestros huéspedes. Se relaciona con la propia historia del monasterio y el ritual del lavado de pies entre los monjes.
  2. Elección de un cristal. Se puede escoger entre ocho posibilidades: desde la obsidiana al cuarzo, pasando por el lapislázuli y otras piedras. Cada cristal se asocia a un chakra y a una parte del cuerpo y se mantiene junto al huésped durante todo el tratamiento. La utilización de los cristales en el reiki se apoya en su contenido en electricidad, capaz de producir ondas de sonido
  3. Inicial-touch. Ya en posición tumbada, se abre el tratamiento con los cuencos tibetanos (lo interesante no es tanto el sonido como las vibraciones) y las presiones a lo largo de todo el cuerpo
  4. Tratamiento. Es la parte central del trabajo y en muchos lugares la única que se lleva a cabo realmente
  5. Final-touch.  Se vuelven a realizar presiones por todo el cuerpo
  6. Diapasón. La sesión se cierra con el sonido de las campanas tibetanas y la aplicación de un diapasón en la planta del pie que transmite la vibración a todo el cuerpo. «Las vibraciones actúan a través de la resonancia para trabajar al nivel del sistema nervioso y conseguir una sensación de paz y descanso», explica Catia.

Si el post os ha resultado relajante, imaginaos la experiencia completa en el spa. Os esperamos.